13 de Marzo de 2013, tres días después

Carta de un  argentino para otro

 Me imagino que para muchos de nosotros, aquel momento del tan reciente y bendito 13 de Marzo de 2013, fue similar: Primero la sorpresa repentina, inaudita y apabullante, ( en mi caso, a raíz de un grito anglo-latino de ¡Argentina!, ¡Argentina!) ; luego, la alegría aún incrédula, enajenante e incontenible: al propio grito entonces, de: ¡lo conozco!, ¡lo conozco! ; y finalmente, una sensación de radiante calma, a la vista de un hombre nuevo con un nuevo nombre y una nueva esperanza para su Iglesia: Francisco I.

 Esa presencia nueva,hoy a muchos latinos de este lado del Atlántico, nos conmueve desde nuestras raíces más profundas hacia el reencuentro con la Tierra  y con la voluntad de nuestro Padre Creador. Reencuentro que hoy me lleva personalmente también, a materializar un sueño postergado durante más de diez años, el sueño de estrecharlos a todos ustedes en un abrazo cálido y prolongado  a través de una carta, “mi carta soñada,para vos…” con un abrazo fraterno, entrañable y añorado  que hoy, después de tanta alegría y emoción compartida a la distancia,  resulta impostergable.

Sin duda, estamos viviendo un tiempo-regalo de Dios. Y como todo don divino, con un significado profundo y revelador. Que personalmente, presiento como un compromiso inminente, de todos aquellos que nos sentimos abundante e in-merecidamente bendecidos. Compromiso que nos toca develar como personas y como pueblo, poco a poco  a la Luz de nuestra única Verdad: Cristo. Y que sospecho, ya hemos empezado a vislumbrar a  través,  no sólo de los  gestos  y las palabras de nuestro Pastor, sino también de nuestra historia como Nación. Y que, quiero imaginar como un llamado extendido  que nos despierta y nos urge a transitar por nuevos caminos de humildad, de unidad y de fraternidad.

Ojalá este cálido abrazo hoy, entre miles de argentinos, tantas veces soñado a abrirse generoso hacia nuestros hermanos latinoamericanos pueda mañana extenderse, ¿ por qué, no ? hacia todos los rincones de  Nuestra Tierra.

 

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